11 de julio de 2026
CONSOLIDANDO LA REGRESIÓN
Por: Eric Tremolada Alvarez*

“Mentiras, extremismos y desgano”, fue el tituló que usamos el 16 de noviembre de 2016. Tres palabras que pretendían explicar tres resultados que, en ese entonces, nos parecían inconcebibles: elegir a Trump para su primer mandato, que ganara el Brexit en el Reino Unido y el “no” a la paz en Colombia. Diez años después parece que se consolidó lo inverosímil.
¿Transformación desestabilizadora global? Con un marketing populista que enfatiza en la deinformación, el clasismo y la xenofobia se trajo de vuelta a Trump para un segundo mandato, se afianzó el poder de los “patriotas” en Europa, extrema o ultra derecha que en Latinoamérica, en la mayoría de los países, viene ganando el poder. Con una retórica que apela a una nostalgia de un pasado inexistente, se debilitan las democracias y se irrespeta el orden internacional.
Lo que sorprendía hace 10 años, hoy es una realidad política consolidada y caracterizada por líderes con olfato para detectar malestares sociales, que ofrecen como alternativa, promesas fraudulentas. Al desorden político se han sumado una pandemia, guerras inacabadas, el riesgo de una distopía generada y dominada por los tecno-oligarcas, y para completar no solo las potencias, como Rusia y China, siguen el ejemplo depredador de los Estados Unidos.
Se aviva de forma permanente la percepción de los ciudadanos que se sienten despreciados por las élites y el miedo a un sinnúmero de enemigos, para que estos sigan siendo el motor de la consolidación, que demuestran que las causas que motivaron la columna en 2016, no se han resuelto, sino que los partidos tradicionales -sumándose- han contribuido a profundizarlas.
Para el Reino Unido, el legado del Brexit, en términos de influencia internacional, no puede ser más desolador, marca una década de retroceso en la capacidad británica para actuar como un actor de peso en el mundo. Las expectativas de una «Global Britain» y la relación especial con Washington que se vería favorecida por el divorcio con Europa, no solo no se dio, sino que ha mantenido una espiral de inestabilidad política que está por sumar su séptimo primer ministro.
Starmer, ya de salida, hizo esfuerzos ingentes por recuperar parte de esa influencia, apoya decididamente a Ucrania frente a Rusia en un intento de restablecer el vínculo con la UE, relación que los gobiernos conservadores habían deteriorado de forma casi irreversible. Como todo divorcio, el Brexit restó. Se estima que el PIB per cápita es entre un 6% y un 8% más bajo de lo que habría sido si el país no hubiera salido de la UE. Incapaces de reactivar una economía que languidecía sin el anclaje europeo, perdieron influencia y mercados. Y aunque con el gobierno laborista las cifras empezaban a sugerir un cambio de rumbo, el costo de la vida sigue aumentando, al mismo ritmo que la impaciencia del electorado. Inestabilidad política, fragmentación social y retroceso en la capacidad británica para actuar como un actor de peso en el mundo resume estos años.
En fin, el legado de esta década parece ser la polarización extrema y las fracturas sociales amplificadas por los tecno-oligarcas, donde dos proyectos de país opuestos, con promesas fraudulentas y desinformación masiva, se enfrentan no solo en EE.UU., Reino Unido y Colombia. Sin voluntad política y participación ciudadana la fatalidad es irreversible.
*Esta columna fue publicada en La República el pasado 2 de julio de 2026.
*Profesor e investigador senior de la Universidad Externado de Colombia en las áreas de derecho internacional público y derecho de la integración comparado de Europa con América Latina, titular en Colombia de la Cátedra Jean Monnet de Derecho Internacional e Integración que se imparte en su universidad con el aval de la Comisión Europea. Abogado con Posdoctorado en Derecho Internacional y Doctorado en Derecho de la Universidad de Valencia, España, tras haber obtenido un DEA en derecho internacional y relaciones internacionales por la Universidad Complutense de Madrid e Instituto Universitario Ortega y Gasset; cuenta además, con un Máster en Análisis y Gestión de Ciencia y Tecnología en la Universidad Carlos III; una especialización en Derecho Constitucional y Ciencia Política del Centro de Estudios Constitucionales de Madrid, y un diploma en Altos Estudios Internacionales de la Sociedad de Estudios Internacionales de España.
Autor y editor de múltiples libros, artículos científicos y de difusión, ensayos, y colaborador de medios escritos.