23 de julio de 2026
UNIDROIT CENTENARY (1926-2026) ACADEMIC CONFERENCE: MEMORIAS DE LA CONFERENCIA
En el marco de la conmemoración del centenario del Instituto Internacional para la Unificación del Derecho Privado (UNIDROIT), del 8 al 10 de julio de 2026 se llevó a cabo la UNIDROIT CENTENARY ACADEMIC CONFERENCE, un espacio académico que reunió a profesores, investigadores y expertos de mas de 70 universidades e instituciones de investigación jurídica alrededor del mundo para reflexionar sobre el aporte de UNIDROIT al desarrollo y la armonización del derecho privado durante su primer siglo de existencia.
La relación entre la Universidad Externado y Unidroit ha sido estrecha, fructifera y de larga data. El Rector Fernando Hinestrosa como miembro directivo y experto participó en la redacción de los Principios UNIDROIT sobre los. Contratos Comerciales Internacionales, así mismo docentes e investigadores han participado en eventos y en los programas de pasantías de investigación.
A lo largo de la conferencia del Centenario se desarrollaron diversos paneles de discusión dedicados al análisis de los instrumentos elaborados por la organización y a los desafíos jurídicos que plantea el contexto global contemporáneo.
En el panel Legal Analysis of UNIDROIT Instruments, el Profesor emérito Daniel Peña Valenzuela, en representación del Departamento de Derecho de la Empresa y los Mercados de la Universidad Externado de Colombia, presentó la conferencia “Shaping the Future of Digital Assets: Legal Harmonization and Emerging Opportunities for the Global South within UNIDROIT”, como consecuencia de la selección de su trabajo por pares académicos en la convocatoria para presentar ponencias.
En su presentación, el Profesor Peña Valenzuela analizó, entre otros, los siguientes tópicos:
(i) el papel de los principios de UNIDROIT sobre Activos Digitales y Derecho Privado como instrumento de armonización jurídica frente a los desafíos que plantean las transacciones digitales internacionales.
(ii) los principales fundamentos de los principios de UNIDROIT sobre Activos Digitales y Derecho Privado.que estos buscan proporcionar un marco jurídico común para las transacciones relacionadas con activos digitales, entre los que se encuentran la certeza jurídica en materia de activos digitales, el reconocimiento del control como equivalente funcional de la posesión, la adopción de reglas estandarizadas para la transferencia de activos digitales, la protección de los adquirentes de buena fe, la estabilidad jurídica en escenarios de insolvencia y la construcción de un vocabulario común que facilite el diálogo transfronterizo entre distintas jurisdicciones.
(iii) los desafíos que enfrentan actualmente las transacciones sobre activos digitales en el mundo consiste en la ausencia de reglas suficientemente claras y uniformes que permitan reducir la incertidumbre jurídica. En este contexto, estos principios de UNIDROIT buscan fortalecer la certeza jurídica mediante la formulación de reglas estandarizadas que aporten claridad, previsibilidad y coherencia a las relaciones jurídicas que involucran activos digitales.
(iv) La existencia de criterios comunes permite disminuir la inestabilidad regulatoria, fortalecer la confianza entre los distintos operadores económicos y favorecer la sostenibilidad de los mercados digitales. En palabras del Profesor Peña: “la predicibilidad no constituye un lujo para todos los mercados, sino una verdadera necesidad”, especialmente en aquellos que buscan consolidar un entorno favorable para la innovación, la inversión y el comercio internacional.
(v) La flexibilidad del soft law como una las principales fortalezas de los principios de UNIDROIT. Aunque estos instrumentos carecen de fuerza vinculante, poseen una importante capacidad persuasiva que les permite orientar el desarrollo legislativo y la interpretación jurídica. Precisamente esa flexibilidad constituye una de sus mayores ventajas frente a la rapidez con la que evolucionan las tecnologías digitales.
A diferencia de los mecanismos tradicionales de producción normativa o el hard law, el soft law permite que las distintas jurisdicciones adapten las soluciones propuestas a sus propias realidades normativas, económicas y tecnológicas, sin perder de vista el objetivo de armonización.
La flexibilidad favorece la utilización de herramientas regulatorias innovadoras, como por ejemplo, los regulatory sandboxes, que permiten experimentar con nuevos modelos regulatorios antes de incorporarlos de manera definitiva al ordenamiento jurídico. De esta manera, los principios de UNIDROIT funcionan como un puente entre la innovación tecnológica y la regulación, demostrando que ambos objetivos pueden desarrollarse de manera complementaria.
(v) el papel institucional que desempeña UNIDROIT dentro del proceso de armonización del derecho privado en el mundo. La legitimidad de los principios de UNIDROIT no proviene de un carácter obligatorio, sino de la autoridad técnica e institucional que respalda su elaboración.
Los procesos de discusión desarrollados en el seno de UNIDROIT permiten construir consensos entre expertos provenientes de distintas tradiciones jurídicas, generando un referente común para el tratamiento jurídico de los activos digitales.
En esta medida, los principios contribuyen a consolidar un centro de referencia para la construcción de un sistema jurídico privado global, favoreciendo la confianza entre los diferentes actores que participan en la economía digital internacional.
(vi) los principios de UNIDROIT no pretenden sustituir otros instrumentos internacionales existentes, sino integrarse dentro de un sistema más amplio de gobernanza global. En este contexto, los principios complementan iniciativas desarrolladas por organismos como UNCITRAL, el Reglamento MiCA de la Unión Europea y el Financial Stability Board, entre otros, aportando especialmente una perspectiva propia del derecho privado. La regulación de los activos digitales se desarrolla actualmente en un escenario multinivel en el que interactúan normas nacionales, regionales e internacionales.
(vii) el papel que pueden desempeñar los países del sur global [1]en la construcción del derecho aplicable a los activos digitales. La armonización jurídica no debe entenderse como un proceso mediante el cual unas jurisdicciones simplemente reciben normas elaboradas por otras. Por el contrario, los países del sur global cuentan con la posibilidad de participar activamente en la formulación de estándares internacionales, aprovechando los instrumentos desarrollados por UNIDROIT como una guía para fortalecer sus propios marcos regulatorios.
En este sentido, los principios ofrecen herramientas para impulsar procesos de modernización institucional, fortalecer capacidades regulatorias y facilitar la incorporación de estas economías a los mercados digitales internacionales. Más allá de adoptar reglas extranjeras, el profesor resaltó que estas jurisdicciones pueden convertirse en verdaderos autores del derecho, contribuyendo a la construcción de estándares que respondan a sus propias necesidades y experiencias digitales.
Como conclusión, el Profesor Peña Valenzuela concluyó que el principal aporte de los principios de UNIDROIT consiste en promover una armonización jurídica que respete la diversidad de los sistemas jurídicos. En lugar de imponer modelos uniformes, los principios buscan propiciar un diálogo entre iguales, en el que las diferentes tradiciones jurídicas puedan interactuar sin perder su identidad. Esta armonización sin asimilación permite preservar el pluralismo jurídico, mantener la coherencia normativa y fortalecer la resiliencia del derecho frente a las transformaciones tecnológicas. La connstrucción de un orden digital más inclusivo, legítimo y cooperativo, en el que tanto los países del Norte como los del sur global puedan participar activamente en la elaboración de las reglas que gobernarán las transacciones digitales del futuro.





[1] En el contexto de la conferencia, el término sur global hace referencia al conjunto de países de ingresos bajos y medios —principalmente de América Latina, África, Asia y algunas regiones de Oceanía— que, además de compartir desafíos en materia de desarrollo económico e institucional, buscan fortalecer su participación en la construcción de estándares y mecanismos de gobernanza internacional.