12 de junio de 2026

SUBASTA DE ENERGÍA 2029-2030: UNA PRUEBA ÁCIDA PARA EL GOBIERNO

Por: Angélica Olave Gutiérrez*

La reciente subasta del Cargo por Confiabilidad para el período 2029-2030 dejó una conclusión incómoda para la política energética colombiana: cuando llega el momento de decidir sobre cómo garantizar el abastecimiento futuro de electricidad, el propio sistema termina reconociendo la importancia de tecnologías que parte del discurso político parece empeñado en relegar.

Desde el punto de vista procedimental, la subasta del Cargo fue exitosa. El auditor independiente concluyó que XM y los participantes cumplieron los requisitos regulatorios aplicables y que el proceso se desarrolló sin observaciones relevantes. Los precios de cierre fueron USD 22/MWh para plantas clasificadas como PCVI y USD 16,4/MWh para plantas clasificadas como PCVS. Además, la subasta permitió comprometer nueva capacidad efectiva neta a partir de diciembre de 2029, principalmente en proyectos solares, eólicos y térmicos. La subasta logró atraer nuevos proyectos y asegurar niveles de cobertura para el período comprendido entre diciembre de 2029 y noviembre de 2030.

Sin embargo, la verdadera relevancia de la subasta no está únicamente en su mecánica procedimental ni en los precios obtenidos. Su importancia radica en el mensaje que envía sobre la visión real del país respecto de su seguridad energética futura. Ese mensaje contrasta con buena parte de la narrativa oficial sobre transición energética.

Durante los últimos cuatro años, el Gobierno nacional ha insistido en un discurso centrado en la aceleración de la transición energética, la expansión de las fuentes renovables no convencionales y la reducción progresiva de la dependencia de combustibles fósiles. Recientemente, la UPME destacó que para 2025, y por primera vez, la generación solar superó a la generación con carbón en Colombia. El dato es relevante y muestra un avance de la energía solar. No obstante, cuando el país tuvo que decidir qué recursos energéticos debían recibir una remuneración específica para garantizar la confiabilidad futura del sistema, el resultado transmitió un mensaje más complejo.

La subasta mantuvo una participación relevante de centrales hidráulicas y térmicas existentes, incluidas plantas de generación a carbón. Entre las unidades que recibieron asignación de OEF se encuentra Paipa 4, una central térmica a carbón que continúa siendo considerada relevante dentro del conjunto de activos disponibles para respaldar el abastecimiento eléctrico nacional.

La tensión es evidente. Si las plantas térmicas a carbón fueran innecesarias como respaldo dentro del horizonte temporal de la política energética actual, no deberían seguir recibiendo señales económicas dentro del principal mecanismo diseñado para asegurar la confiabilidad futura del sistema. Sin embargo, el resultado de la subasta refleja una conclusión distinta: Colombia todavía necesita capacidad térmica para garantizar el suministro en condiciones críticas.

Este hecho revela que el sistema eléctrico colombiano continúa enfrentando restricciones estructurales que dificultan una sustitución acelerada de las tecnologías de generación convencionales. Los retrasos en proyectos de transmisión, los problemas de conexión de nuevos proyectos renovables, la creciente dependencia de condiciones meteorológicas y la necesidad de contar con capacidad despachable hacen que la generación térmica conserve un papel relevante incluso en el mediano plazo.

En este contexto, la subasta funcionó como una “prueba ácida” de la política energética nacional. El discurso público tiende a presentar la transición como un proceso lineal de sustitución de tecnologías fósiles por tecnologías renovables. La operación actual y proyectada del sistema, en cambio, muestra una realidad distinta: la transición energética no es un reemplazo lineal ni inmediato, sino un período prolongado de coexistencia entre tecnologías con atributos distintos.

La experiencia reciente del Fenómeno de El Niño 2023-2024 confirma esta realidad. Durante los períodos de mayor estrés hidrológico, la generación térmica llegó a cubrir, según ANDEG, cerca del 58% de la demanda diaria del Sistema Interconectado Nacional. Carbón, gas natural y combustibles líquidos fueron determinantes para preservar la continuidad del servicio eléctrico. Hoy, frente a la posibilidad de un nuevo episodio de El Niño en 2026-2027, cuya intensidad aún es incierta, los análisis sectoriales siguen resaltando la necesidad de garantizar disponibilidad de combustibles, logística de abastecimiento e infraestructura térmica suficiente para respaldar la operación futura del sistema.

Esta realidad resulta incómoda para una narrativa política que suele presentar la generación térmica únicamente desde una perspectiva ambiental, sin reconocer suficientemente su función de respaldo, flexibilidad y estabilidad del sistema. Lo paradójico es que el propio diseño institucional colombiano reconoce esa necesidad. Mientras en el debate público algunos sectores plantean la reducción acelerada de las tecnologías fósiles, el resultado de la subasta del Cargo por Confiabilidad sigue enviando señales económicas dirigidas a preservar activos que respondan cuando las fuentes variables o las condiciones hidrológicas no son suficientes.

La tensión entre los mensajes del gobierno y la realidad no terminan allí. Mientras el Gobierno nacional destaca los avances en materia de energías renovables, Colombia retrocedió posiciones en el Índice de Transición Energética 2025 del Foro Económico Mundial, aunque mejoró su puntaje. Este indicador no mide únicamente la incorporación de energías limpias. También evalúa la seguridad de suministro, la equidad, la sostenibilidad, la infraestructura disponible, la capacidad institucional y las condiciones para atraer inversión. En otras palabras, una transición energética exitosa no consiste solo en instalar más paneles solares o parques eólicos. También requiere redes suficientes para transportar la energía, reglas estables, señales de inversión de largo plazo y capacidad en firme para sostener la confiabilidad del sistema.

De allí surgen algunas de las mayores preocupaciones sobre las condiciones actuales del mercado de energía en Colombia. La subasta del Cargo por Confiabilidad se realizó en un contexto caracterizado por incertidumbre regulatoria, retrasos en proyectos estratégicos de transmisión, dificultades en la expansión de la infraestructura eléctrica y debates recurrentes sobre modificaciones regulatorias. Paradójicamente, mientras se exige a los inversionistas asumir riesgos crecientes, el sector continúa enviando señales ambiguas sobre cuáles tecnologías sostendrán efectivamente la confiabilidad futura del sistema.

A ello se suma un elemento frecuentemente ignorado en el debate público: el nivel creciente de exigencia operativa que enfrentan las plantas de generación térmica. A medida que aumenta la penetración de fuentes renovables variables y persisten restricciones de red, el sistema demanda mayor capacidad de arranque, parada, modulación y respuesta flexible. Colombia continúa dependiendo de la generación térmica como respaldo, pero las señales regulatorias para remunerar adecuadamente esos atributos parecen insuficientes.

Lo preocupante no es que Colombia continúe necesitando generación térmica. La evidencia internacional sobre integración de renovables variables no entiende la transición como un proceso de simple sustitución de las tecnologías firmes como la generación térmica por fuentes renovables intermitentes. La International Renewable Energy Agency (IRENA) destaca que mejorar la flexibilidad de las fuentes térmicas, como solución de corto y mediano plazo, es un componente importante dentro de la transformación del sistema energético a medida que aumenta la participación de renovables; y que esto se complementa con almacenamiento, gestión de demanda e interconexiones. En el mismo sentido, la International Energy Agency (IEA) señaló el año pasado que la flexibilidad incluye regulación de potencia y reservas operativas, que históricamente han dependido de plantas térmicas, y que, junto a la generación despachable, hoy se usan cada vez más almacenamiento, interconexiones y gestión de demanda.

Lo preocupante, entonces, es la distancia creciente entre el discurso político y las señales económicas que efectivamente produce el mercado, porque el capital y las inversiones no responden a discursos, sino a incentivos, estabilidad regulatoria y señales de mercado.

La señal más importante enviada por el Estado colombiano durante 2026 no fue un comunicado de prensa ni una declaración ministerial. Fue el resultado de la propia subasta del Cargo por Confiabilidad. Esa subasta envió un mensaje claro: cuando la discusión se traslada del plano declarativo al diseño de confiabilidad del sistema, Colombia sigue confiando en las plantas térmicas, incluso en tecnologías que parte del discurso oficial suele presentar como propias del pasado.

La lección es clara. La transición energética requiere mayor realismo técnico y menor retórica política. Mientras no existan soluciones capaces de reemplazar de manera confiable y económicamente viable los atributos de energía firme, capacidad despachable y respaldo que hoy aportan las tecnologías convencionales, pretender su desplazamiento acelerado no constituye una estrategia prudente de transición; constituye una apuesta riesgosa para la seguridad energética del país.

La subasta 2029-2030 dejó una verdad difícil de ignorar: el mercado eléctrico colombiano parece tener más claridad sobre las necesidades reales del sistema que la propia narrativa de política energética. Y esa, más que una discusión entre carbón y renovables, es una discusión sobre coherencia, confiabilidad y calidad en la formulación de la política pública.

Referencias

ANDEG, comunicación sectorial reproducida por País Minero sobre reserva energética y posible El Niño. https://www.paisminero.com/index.php/energia-colombiana/de-interes-en-energia/30090-andeg-a-traves-de-su-presidente-alejandro-castaneda-hace-un-llamado-al-gobierno-para-garantizar-la-mayor-disponibilidad-de-reserva-energetica-ante-posible-fenomeno-del-nino

APN Noticias / Acolgen. Retroceso en ranking global pese a avances de Colombia en transición energética. https://apnnoticias.com/acolgen-alerta-sobre-retroceso-en-ranking-global-pese-a-avances-de-colombia-en-transicion-energetica/

Asuntos Legales. Manuel Gómez Fajardo, “Subastas y seguridad energética: señales contradictorias y condiciones insuficientes”. https://www.asuntoslegales.com.co/analisis/manuel-gomez-fajardo-4197124/subastas-y-seguridad-energetica-senales-contradictorias-y-condiciones-insuficientes-4386799

IEA Wind TCP Task 25. Flexibility for power systems [Fact sheet]. IEA Wind TCP. https://iea-wind.org/wp-content/uploads/2025/02/Task25-FactS-Flexibility-February2025.pdf

International Renewable Energy Agency. Innovation landscape brief: Flexibility in conventional power plants. International Renewable Energy Agency. https://www.irena.org/-/media/Files/IRENA/Agency/Publication/2019/Sep/IRENA_Flexibility_in_CPPs_2019.pdf

Ministerio de Minas y Energía. Hoja de ruta ante posible Fenómeno de El Niño 2026-2027. https://www.minenergia.gov.co/es/sala-de-prensa/noticias-index/gobierno-nacional-activa-hoja-de-ruta-con-50-acciones-para-anticiparse-al-fenomeno-de-el-nino-2026-2027/

NOAA Climate Prediction Center. ENSO Diagnostic Discussion. https://www.cpc.ncep.noaa.gov/products/analysis_monitoring/enso_advisory/ensodisc.shtml

Resultados de la subasta 2029-2030, PDF con asignaciones por planta. https://www.valoraanalitik.com/wp-content/uploads/2026/05/Resultados-Subasta-2029-2030.pdf

UPME. Colombia es el cuarto país en Sudamérica en uso de energías renovables en capacidad instalada. https://www.upme.gov.co/upme_noticias/colombia-energias-renovables-sudamerica/

UPME. Por primera vez la energía solar genera más electricidad que el carbón en Colombia. https://www.upme.gov.co/upme_noticias/por-primera-vez-la-energia-solar-genera-mas-electricidad-que-el-carbon-en-colombia/

World Economic Forum. Fostering Effective Energy Transition 2025. https://www.weforum.org/publications/fostering-effective-energy-transition-2025/

XM. Publicación de resultados de la subasta OEF 2029-2030. https://www.xm.com.co/noticias/9120-subasta-29-30-publicacion-de-resultados-de-la-subasta-de-asignacion-de-oef-para-2029

XM. Publicación del informe del auditor RSM sobre la subasta. https://www.xm.com.co/noticias/9146-subasta-29-30-publicacion-del-informe-del-auditor-sobre-el-cumplimiento-de-la

XM. Resultados de la Subasta de Asignación de Obligaciones de Energía Firme 2029-2030. https://www.xm.com.co/noticias/9118-xm-informa-los-resultados-de-la-subasta-de-asignacion-de-obligaciones-de-energia

XM. Situación del sistema durante el Fenómeno de El Niño 2023-2024. https://www.xm.com.co/noticias/6723-situacion-actual-del-sistema-en-el-marco-del-fenomeno-de-el-nino

* Abogada y magíster en regulación económica, con experiencia en mercados de energía, contratación y análisis de política pública en sectores regulados.